Post en Adoplandia
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En estos días revueltos entre nubes volcánicas, especulación financiera, por un lado y pseudo-información y pajas mentales de unos cuantos sesudos expertos que por el otro van soltando unas cosas que provocan escalofrío… aquella es la noticia, la única noticia en la que me concentraré :-))
Felicidades a las nuevas familias y a los papás y a los niños que pronto se reunirán con ellos y que tienen en frente, todos y sin contradicciones, un futuro de felicidad, amor, cariño, protección, y hasta defensa de sus derechos (hay que decirlo ¿no? ;-))
Cuando aprendamos a ser generosos con la ironía sana, con la auto-ironía y la alegría compartida viviremos mejor, seguro.
Hace tiempo era de los que clamaban a la necesidad de profundos estudios sobre la adopción.
Hoy hay tropecientomil estudios.
La mayoría no sirven de nada. Están hechos para que puedan leerlos en un disfrute onanístico los que los escriben, mucho más de quién podrían necesitarlos.
Están elaborados con finalidades que nada tienen que ver con la utilidad para los niños adoptados y para las familias adoptantes, que son sólo - por suerte en número limitado - el objeto y no el beneficiario del experimento.
Se basan, en el fondo y una vez más, sobre el valor supuestamente ineludible de la sangre y sobre el eje de ese valor son tendenciosos en el análisis y en las conclusiones.
De la felicidad de los peques, a un mogollón de gente, aunque no lo admitirán nunca, le importa un pepino, por que un niño feliz no se estudia. Se quiere (y él a si mismo, antes de todo)
Están fuera de la realidad, simplemente y diría por suerte.
Cuando no pretenden crear una realidad especialmente útil a la teorización de la nada.
Por esto hay que alegrarse de que sean poco difundidos y los conozcan los 4 gatos que los han escrito.
No todos los estudios son así, afortunadamente no todos.
Y en este blog he citado algunos, más de una vez.
Pero qué tristeza leer ciertas cosas y qué pena… es difícil consolarse con los pocos destellos de inteligencia, capacidad de observación real que de vez en cuando se escuchan.
Utilizad el sentido común familia, siempre acompañado de los abrazos y los besos, hablad, mirad a los ojos, con humildad y atención, con atención y alegría.
Cruzad el día a día con ilusión y entusiasmo, transmitid a vuestros hijos el amor a la vida, la sencillez de un beso, la carga de una sonrisa y sentid hasta lo más profundo la responsabilidad de un proyecto de familia maravillosa y complicada, esa idea y esa conciencia que ha movido a la enorme mayoría de las familias que hemos adoptado y adoptarán, si les dejan.
Felicidad a las familias asignadas, y enhorabuena por haber aguantado el chaparrón infinito, inútil y triste de una espera de 4 y más años, consecuencia de decisiones políticas, principalmente, que a nadie benefician.
Para algunos ya se acaba esa dura espera.
Bien!!